Un automovilista se sacó con un agente de tránsito. Fue después de ser retenido frente a la residencia oficial del gobernador Axel Kicillof, situada en 5 entre 51 y 53.
Al realizarle la prueba para saber si estaba bebido, la pipeta casi se prende fuego: arrojó 1,35 gramos/litro de alcohol en sangre.
Enseguida, el ofuscado conductor lanzó una frase fuera de lugar hacia el inspector: "Lo haría picadillo y fatay".
También le dijo: "Mirá que soy católico apostólico romano, me doy cuenta que sos gay. Sos puto y me querés romper el orto".
Todo terminó cuando los efectivos le quitaron el rodado y le labraron la correspondiente multa.
Desde el Municipio sostienen que este tipo de situaciones de violencia son moneda corriente en la Ciudad.
Frente a la Gobernación bonaerense
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