Las estafas virtuales se convirtieron en una de las amenazas más frecuentes para los adultos mayores en Argentina.
El 89% de los silvers en Argentina estuvo expuesto a intentos de fraude digital en el último año, según un informe del Centro de Estudios en Ciberentornos y Sociedad Digital, una consultora especializada en seguridad digital de BTR Consulting, consultora en ciberseguridad con sede en Buenos Aires.
Es que quienes se acercan tarde o de forma irregular al celular, al home banking o a WhatsApp suelen ser el blanco preferido de una industria del engaño, que ya no se apoya tanto en “hackeos técnicos” como en la urgencia, la confianza y la suplantación de instituciones.
El phishing y sitios falsos: un enlace en un mail, un aviso de Facebook o un resultado de búsqueda lleva a una página casi idéntica a la del banco o de Mi PAMI. Ahí se cargan usuario y contraseña. También aparecen ofertas de compras que nunca llegan o “bonos” que piden datos para “acreditar” un beneficio inexistentes.
En relación a las falsas llamadas del banco o de servicios, un interlocutor dice que hay un movimiento sospechoso o un trámite pendiente. Pide el token, el código de la app o que se instale un programa “para proteger la cuenta”. Sin embargo, al compartir información, están haciendo todo lo contrario.
Las apps de citas es otro canal de engaño frecuente, donde se construye un vínculo durante semanas y siempre se habla más de la cuenta.
Por otro lado, las deepfakes y voces clonadas todavía son menos masivas que las anteriores, ya que usan audios que imitan la voz de un hijo o de una figura pública para pedir dinero o vender un producto falso, aunque hubo algunos casos.
En definitiva, en todos las modalidades el patrón es el mismo: urgencia, autoridad aparente y pedido de información o de dinero.
PREVENCIÓN, LA MEJOR HERRAMIENTA
A la hora de la prevención, la regla más simple es también la más efectiva: hay que saber que ningún organismo oficial ni banco piden claves, códigos, CBU o fotos del DNI por teléfono, WhatsApp o redes. Si alguien lo hace, se debe cortar la comunicación.
Nunca hay que abrir enlaces de mensajes inesperados. La web oficial se escribe a mano. No se puede compartir el código de verificación de WhatsApp ni activar apps de control remoto a pedido de un desconocido.
Ante una llamada rara, lo más recomendable es colgar. Hay que usar contraseñas distintas y, si es posible, verificar en dos pasos.
Otro dato importante es saber consultar con un familiar de confianza antes de transferir o cargar datos. Siempre el tiempo juega a favor de la víctima, no del estafador. En compras online, preferir tarjeta de crédito (permite reclamar) y fijarse en que la dirección empiece con https.
JORNADA EN PAMI
Esa lógica de “información primero, clic después” es la que busca reforzar la Unidad de Gestión Local VII de PAMI. El martes 15 de septiembre, a las 14.30, en la sede de calle 7 número 170, se realizará la charla “Prevención de estafas virtuales”, pensada especialmente para adultos mayores.
La actividad estará a cargo de la fiscal Cecilia Corfield, junto a los instructores especialistas en estafas virtuales, Débora Maiza y Pablo Lavie. El objetivo es claro: reconocer las modalidades que circulan hoy, distinguir un mensaje oficial de uno apócrifo y salir con herramientas prácticas para moverse con más seguridad en el celular, en WhatsApp y en los trámites digitales.
Además de la capacitación, en la UGL VII se armó un circuito para atender a los afiliados que hayan sufrido o detectado un intento de estafa y derivar las denuncias al Ministerio Público Fiscal.
La idea es que la persona no quede sola después del engaño, sino que reciba orientación en la sede y el caso llegue por un canal institucional a la fiscalía. La UGL VII organiza el encuentro para generar conciencia y bajar a tierra recomendaciones que suelen calar más que un comunicado.