En mayo pasado, una familia de la comunidad gitana fue condenada a diez años de prisión por captar, trasladar y explotar a una adolescente desde los 13 años, además de someterla a un matrimonio infantil y forzoso con el hijo de la pareja. Y ahora la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas dictadas contra Isabel y Alberto Cristo y su hijo, Franco.
Según la investigación, la adolescente fue captada en Neuquén luego de que se pagaran $825 mil a sus padres. Entre marzo y abril de 2022 fue obligada a unirse con Franco Cristo, de 20 años, y posteriormente trasladada a Santa Fe.
Allí permaneció hasta diciembre de 2024 y, de acuerdo con lo establecido en la causa, fue sometida a explotación sexual, doméstica y laboral. Además, debía realizar tareas para la familia y vender productos en la vía pública, entregando el dinero obtenido bajo amenazas.
La joven también sufrió distintos tipos de violencia. Según la Justicia, fue golpeada, quemada con cigarrillos y agua caliente, insultada y amenazada durante el tiempo que permaneció bajo el control de sus captores.
En diciembre de 2024 regresó a San Juan junto a Franco y el hijo que ambos tenían, pero meses después los padres de su pareja intentaron llevársela nuevamente a Santa Fe. La adolescente intentó escapar en Caucete, aunque fue obligada a volver a subir al vehículo.
El episodio fue advertido por una persona que realizó una llamada al 911 y quedó registrado por las cámaras del sistema de emergencias. Finalmente, la Policía interceptó el vehículo y logró rescatar a la joven y a su hijo.
En mayo, el Tribunal Oral Federal de San Juan había condenado a los tres acusados y ordenado una reparación económica de $75 millones para la víctima. Ahora, Casación ratificó el fallo y rechazó el argumento de la defensa basado en las costumbres de la comunidad.