La Junta de Seguridad del Transporte (JST) publicó un informe preliminar sobre el accidente del helicóptero de La Plata que se estrelló el 29 de julio en San Juan, lo que causó la muerte de siete personas.
La aeronave de la empresa JasFly S.A. había despegado al mediodía desde el Aeroclub San Juan, en Pocito, con destino a San Agustín de Valle Fértil, como parte de un vuelo de trabajo vinculado al Plan Nacional de Manejo del Fuego. No obstante, la investigación aún no determinó cuál fue la causa que llevó al helicóptero a esa trayectoria.
Siguiendo la misma dirección de avance, unos 15 metros más adelante, aparecieron los restos de la cabina que habían impactado contra otra formación rocosa de aproximadamente tres metros de altura. En ese sector fueron encontrados los ocupantes y el registrador combinado de voces y datos de vuelo.
Asimismo, el helicóptero platense estaba certificado “de acuerdo con la normativa vigente y era mantenido conforme al plan de mantenimiento del fabricante”.
Según el documento, era de 4.603 kilos, frente a un máximo permitido de despegue de 5.398 kilos. Por tanto, tenía una diferencia de 795 kilos por debajo del máximo. Como se ve, la JST ya determinó cómo se produjo el impacto y cuáles fueron las características del escenario, pero resta que detalle las causas por las que se estrelló contra las formaciones rocosas de Ischigualasto.
Una de las piezas centrales para esto es determinar qué ocurrió es el registrador combinado de voces de cabina y datos de vuelo. El equipo fue encontrado entre los restos, pero sufrió daños severos como consecuencia del impacto. La JST informó que aún se encuentra en proceso de desgrabación y análisis de los datos.
Los investigadores también realizaron pruebas en un simulador de la empresa operadora para obtener información sobre los procedimientos operativos del Bell 412 y la visibilidad desde el puesto del piloto durante la aproximación y el aterrizaje. El helicóptero, además, contaba con un sistema portátil de rastreo GPS que enviaba su posición a través de redes satelitales y celulares. Durante la última hora de vuelo transmitió su ubicación cada dos minutos, información que permitió reconstruir parte de la trayectoria previa al accidente.