La situación de inseguridad en calle 12 dejó de ser un hecho aislado para transformarse en un problema permanente. Asaltos reiterados, hechos de vandalismo, arrebatos y la circulación habitual de delincuentes son parte del panorama diario que enfrentan desde hace años los comerciantes de uno de los polos comerciales más concurridos de La Plata.
En ese escenario complejo, durante esta semana comenzó a aplicarse una nueva medida que apunta a brindar mayor protección: la entrega de un botón antipánico gratuito, que ya fue incorporado por cerca de cien locales de la zona. Se trata de una aplicación para teléfonos celulares que, al activar una alerta SOS, permite comunicarse de manera inmediata con el 911. El sistema también incluye geolocalización, lo que posibilita rastrear el dispositivo aun en caso de que el celular sea robado.
La herramienta empezó a funcionar en los últimos días y abarca a comercios de todo el corredor comercial de calle 12. Si bien no se la presenta como una solución definitiva, sí aparece como una acción concreta frente a una problemática que se profundizó con el paso del tiempo.
“Hace meses que venimos organizándonos entre los comerciantes, aportando ideas y buscando alternativas. En el último tiempo pusimos el foco en lo que más nos afecta, que es la inseguridad”, señaló Gabriel Bringas, integrante de “Unidos por Calle 12”.
Según explicó, la iniciativa nació desde el propio sector comercial, que desde hace años reclama respuestas ante una situación que no da tregua. El proyecto tomó forma luego de una serie de encuentros con la directora provincial de la Central de Atención Telefónica de Emergencia 911, Marisa Paviskov, y la subsecretaria de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad bonaerense, Solange Marcos.
La modalidad delictiva en la zona fue cambiando con el tiempo. A los robos tipo “mechera” se sumaron actos de vandalismo protagonizados por menores, asaltos en banda y, más recientemente, ataques de motochorros armados que recorren el área a toda hora. Los comerciantes coinciden en que el temor no depende del horario y que la sensación de desprotección se mantiene tanto de día como de noche.
Ahora, la atención está puesta en analizar cómo funciona el sistema y qué impacto real tiene en el territorio. Mientras tanto, el pedido en calle 12 continúa siendo el mismo de siempre: poder desarrollar la actividad comercial sin miedo. En un contexto de inseguridad persistente y cambiante, cualquier medida que aporte mayor resguardo significa, al menos, un alivio momentáneo.