La investigación por el brutal crimen de Pablo Mieres entró en su etapa decisiva. El fiscal Gonzalo Petit Bosnic, titular de la UFI N° 3 de La Plata, requirió la elevación a juicio de la causa y solicitó que tres hombres sean sometidos a debate oral por el asesinato del secretario de Asuntos Estudiantiles de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, ocurrido el 17 de junio de 2025 en su departamento ubicada en calle 115 entre 46 y 47.
Según pudo saberse de fuentes judiciales, el requerimiento fiscal alcanza a Nicolás Damián Arévalo y Jonatan David Perunetti, quienes permanecen detenidos acusados de los delitos de “homicidio agravado criminis causa”, “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y robo”, figuras que contemplan la pena de prisión perpetua. En tanto, Rolando Duarte deberá responder por el delito de encubrimiento.
Con más de medio centenar de medidas probatorias incorporadas al expediente, Petit Bosnic considera agotada la etapa investigativa y entiende que existen elementos suficientes para que el caso sea analizado en un juicio oral.
Entre las pruebas reunidas aparecen registros de cámaras de seguridad que reconstruyen los movimientos de los imputados antes y después del hecho, informes elaborados por el Gabinete de Medios Tecnológicos de la DDI La Plata, testimonios que ubican a Perunetti ofreciendo a la venta uno de los celulares robados a la víctima y distintos informes que forman parte del voluminoso expediente.
A ese conjunto de evidencias se suman los resultados de las pericias genéticas incorporadas durante la investigación. Los estudios realizados sobre toallas, cordones utilizados para maniatar a Mieres y otros elementos en la escena arrojaron resultados compatibles con Arévalo, mientras que no permitieron vincular biológicamente a Perunetti. Sin embargo, para la Fiscalía ese dato no modifica el cuadro probatorio, ya que sostiene que existen numerosas evidencias independientes que ubican a ambos en el lugar del crimen y reconstruyen su accionar antes y después del asesinato.
La familia de Mieres, representada por el abogado Cristian González, acompañó cada una de las medidas impulsadas durante la instrucción y desde el inicio sostuvo que el asesinato debe ser considerado un crimen de odio, por el grado de violencia desplegado contra la víctima y las circunstancias en las que fue cometido.
Mieres tenía 37 años, era oriundo de Cutral Co y llevaba 17 años radicado en La Plata. Además de desempeñarse como secretario de Asuntos Estudiantiles de la Facultad de Ciencias Exactas, cursaba la Licenciatura en Biotecnología.
Su cuerpo fue hallado desnudo, maniatado y con signos de extrema violencia dentro de su vivienda. La investigación también estableció el faltante de distintas pertenencias, entre ellas celulares que luego fueron rastreados.