La ciudad de La Plata ha sido, por décadas, escenario de una compleja red de relaciones entre las barrabravas de Estudiantes y Gimnasia, sindicalistas de la UOCRA local y figuras de la política. Estas conexiones han derivado en disputas violentas, enfrentamientos callejeros y un férreo control de diversos negocios en la vía pública. La disputa por el poder no solo se libra en las tribunas de los estadios, sino también en las
calles, la construcción y los sindicatos. Y ahora, también, en los hospitales.
A propósito de los gravísimos incidentes de la semana pasada en el Hospital de Gonnet, cuando integrantes de las barrabravas de Gimnasia y Estudiantes se enfrentaron afuera y dentro del centro asistencial, el ministerio de Seguridad de Nación emitió una resolución por la que prohíbe el ingreso "a todo evento deportivo en todo el territorio nacional por tiempo indeterminado" a un total de 15 integrantes de ambos bandos que, se cree, participaron en los hechos.
Se trata de Iván Tobar, secretario General de la UOCRA La Plata, Christian Camilleri, el Volador, jefe de la barrabrava de Gimnasia, Jonatan Ruiz, Rubén Alsogaray, Hugo Cisneros, Carlos Fleita, Pablo Holbig, Luis Nievas, Natalio Ybarra, Marcelo Amuchástegui, Gustavo Avalos, Santiago Tobar, Rodrigo Tobar, Nicolás Tobar y Emiliano D`Amico, según consta en la Resolución 411/2025 que lleva la firma de la ministra Patricia Bullrich y fue publicada este lunes en el Boletín Oficial.
NOMBRES Y CONTACTOS
Uno de los nombres más resonantes de este entramado es, justamente, el de Tobar, sindicado líder de la barra de Estudiantes -aunque insista en desmentir ese rol- y actualmente detenido por dos causas diferentes: por el video de los hombres disfrazados con ametralladoras, que profirieron amenazas a un juez y a un fiscal federal, y también por el feroz enfrentamiento en el Hospital de Gonnet, donde le endilgaron el rol de organizador desde las sombras.
Tobar no solo tiene vínculos con la hinchada del Pincha, sino que también ha extendido su influencia al ámbito sindical y político. Su presencia en la UOCRA y su cercanía con sectores del peronismo le han dado un poder que trasciende el fútbol. Sin embargo, su control ha sido desafiado por otros actores, desencadenando una guerra por el manejo de distintas “cajas” de dinero.
En la vereda opuesta, “El Volador” Camilleri, jefe de la barra de Gimnasia, mantiene una estrecha relación con la familia Medina, encabezada por Juan Pablo
“Pata” Medina, el histórico líder de la UOCRA La Plata. La detención y posterior liberación del “Pata” generó una crisis en el sindicato, con múltiples sectores disputando su control.
Su hijo, Agustín “Puly” Medina, ha intentado continuar el legado familiar en el gremio, enfrentándose a Tobar y a otros grupos con aspiraciones de liderazgo. Y en estas últimas horas, con un perfil mucho más alto al que tenía, aprovechando tal vez los inconvenientes judiciales en los que cayó el clan adversario, salió a decir que “Iván Tobar viene de la mano de Bullrich y Ritondo, llegó con intervención de Carlos Vergara en el gremio y trabajaba para Garro”.
También aclaró sin eufemismos que pretenden recuperar la conducción de la UOCRA La Plata, aunque siempre "respetando los fallos de la Justicia". El clan Medina siempre estuvo en boca de todos, pero sobre todo en 2021, cuando estalló el llamado escándalo de la "Gestapo sindical”, tras la filtración de un video grabado años antes, en el que se ve a funcionarios del gobierno bonaerense de aquel entonces, empresarios y, agentes de inteligencia, presuntamente planificando estrategias para perseguir en la justicia a dirigentes sindicales. La reunión que se hizo en el Banco Provincia de Buenos Aires (Bapro).
El término “Gestapo sindical” surge de una frase pronunciada por Marcelo Villegas, entonces ministro de Trabajo, quien en la reunión dijo: “Si yo pudiera tener una Gestapo, una fuerza de embestida para terminar con los gremios, lo haría”. El foco de la conversación era buscar mecanismos para judicializar y debilitar a los sindicatos, en especial a la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) de La Plata, cuyo líder, Juan Pablo “Pata” Medina, era considerado un obstáculo para las inversiones.
La grabación generó una gran controversia, ya que revelaba un presunto uso del aparato estatal para la persecución política y judicial de dirigentes gremiales Otro personaje de peso en este entramado es Fabián Giannotta, ex líder de la barra de Estudiantes y condenado en 2011 por el homicidio de Juan Andrés Maldonado. Años
después fue nombrado secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública, un gremio que agrupa a trapitos, manteros y vendedores ambulantes, y que muchos señalan como una nueva fuente de recaudación para las barras.
LOS NEGOCIOS EN DISPUTA
La violencia entre estos grupos no responde solo a rivalidades futbolísticas o sindicales. Existen diversos negocios en juego que generan enormes sumas de dinero. Entre ellos, se pueden destacar los siguientes:
- El control de la UOCRA: manejar el sindicato de la construcción otorga un poder clave en la asignación de trabajadores en obras públicas y privadas, la provisión de servicios y otros rubros que mueven sumas millonarias.
- Los trapitos y manteros: la creación del Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública buscó representar a estos sectores, pero su estructura ha sido utilizada por las barras para asegurarse un flujo constante de ingresos.
- La seguridad en eventos masivos: empresas vinculadas a estos grupos han disputado contratos para brindar seguridad en recitales y espectáculos, como los
conciertos en el Estadio Único de La Plata.
- El manejo de parrillas y estacionamientos: El manejo de parrillas y estacionamientos: en días de partidos, los alrededores de las canchas de Estudiantes y
Gimnasia se convierten en un negocio de miles de pesos. Quién cobra y quién trabaja en esas zonas es decidido por las barras y sus aliados sindicales.
- El narcotráfico: si bien es un tema tabú, fuentes policiales y judiciales han vinculado a algunos de estos grupos con la venta de drogas en distintos barrios platenses.