La conmoción por el accidente del helicóptero Bell 412EP que dejó siete víctimas fatales en San Juan dio paso este jueves a una compleja operación para recuperar los cuerpos en una de las zonas más inhóspitas del Parque Provincial Ischigualasto. Mientras brigadas de Gendarmería avanzan a pie por un terreno prácticamente inaccesible, la Justicia Federal intenta reconstruir qué fue lo que pasó durante los últimos minutos del vuelo.

La aeronave, que participaba de un curso de capacitación en combate de incendios forestales, cayó el miércoles tras perder contacto con los sistemas de monitoreo mientras se dirigía hacia La Rioja para intervenir en operativos por incendios forestales.
La ministra de Seguridad de San Juan, Alejandra Monteoliva, confirmó que el operativo de rescate enfrenta enormes dificultades por las características geográficas del lugar del impacto. "Estamos haciendo seguimiento a la patrulla de Gendarmería que ahora se desplaza al lugar", señaló la funcionaria en declaraciones a Cadena 3.
Según explicó, el acceso resulta extremadamente complejo. "Es una zona muy complicada. Los efectivos tienen que caminar 15 kilómetros para llegar al lugar", sostuvo. También indicó que en algunos sectores "se pierde la señal" de comunicación y que ni siquiera los vehículos 4x4 pueden llegar hasta el sitio del siniestro, por lo que el último tramo debe realizarse completamente a pie.
Los cuerpos fueron localizados en la Quebrada de la Chilca, a unos ocho kilómetros del Circuito Los Arrieros. De acuerdo con el medio local Tiempo de San Juan, los rescatistas debieron pasar la noche en un refugio precario antes de retomar el avance.

El director del Parque Provincial Ischigualasto, Juan Pablo Teja Godoy, describió las dificultades del operativo en declaraciones a Radio Sarmiento: "Estamos aproximadamente a 12 kilómetros del lugar del siniestro. Hemos llegado hasta cierto punto donde hay huella y después intentaremos llegar con los cuatriciclos". Como consecuencia de las tareas, las autoridades dispusieron el cierre temporal del área protegida y suspendieron todas las excursiones previstas.
Monteoliva precisó que apenas se perdió contacto con el helicóptero, alrededor de las 11 del miércoles, se activó un comité de crisis para organizar la búsqueda.
"Está en curso una investigación, como sucede siempre ante una tragedia lamentable como ésta", afirmó la ministra.
Consultada sobre una eventual causa del accidente, evitó formular hipótesis. "Hay que dejar que avance la investigación para que podamos tener certeza de qué fue lo que pasó", respondió.
La funcionaria recordó además que durante los últimos días las fuerzas federales se encontraban desplegadas tanto en La Rioja por los incendios forestales como en Catamarca, donde participaron en operativos de rescate bajo condiciones meteorológicas adversas.
"Tenemos el pedido del fiscal de que el rescate de los cuerpos se haga de manera urgente, pero eso depende de condiciones. Está llegando Gendarmería; van con los implementos necesarios, pero se tienen que sumar el clima y la luz del día", agregó.
LAS SIETE VÍCTIMAS
El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, confirmó oficialmente la identidad de los fallecidos.
"Con profundo dolor recibimos la noticia del accidente de helicóptero ocurrido en nuestra provincia, en el que tristemente perdieron la vida siete personas. Entre ellas, Carlos Heredia, director de Protección Civil; el comisario general Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan; el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos; y el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos", expresó.
Luego añadió: "También acompañamos a las familias de Matías Valenzuela, piloto de la aeronave, y de los brigadistas de AFE, Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta".

Los cuatro primeros eran funcionarios provinciales sanjuaninos, mientras que Valenzuela, Bosch y Aimetta residían en Buenos Aires y Córdoba.
Las primeras informaciones indicaban que las condiciones meteorológicas no eran las ideales para la operación aérea debido a la presencia de neblina y llovizna, factores que podrían haber complicado el vuelo.
PILOTO EXPERIMENTADO
Al mando de la aeronave se encontraba Matías "El Ronco" Valenzuela, de 53 años, oriundo de General Belgrano y radicado desde hacía años en La Plata. Con más de tres décadas de trayectoria como comandante de helicópteros de la Policía bonaerense, era también piloto comercial habilitado para vuelos instrumentales, nocturnos, fotográficos y de combate de incendios forestales, además de instructor de vuelo.
Su currículum incluía experiencia como comandante en la Dirección Aérea Brown, jefe de operaciones en la Dirección Aérea Lanús y, desde 2018, comandante de helicópteros de la empresa Jasfly en La Plata.
También se desempeñaba como docente en cursos de seguridad de vuelo en montaña y dictaba capacitaciones para instructores de helicópteros en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
Apenas 24 horas antes del accidente, Valenzuela había sobrevolado San Juan junto a un equipo periodístico de Canal 8 que cubría la capacitación organizada por el Sistema Nacional de Manejo del Fuego.

Consultado durante esa cobertura sobre lo que significaba realizar ese tipo de operaciones, respondió:
"Uno lo hace porque le gusta. A mí la verdad que me encanta hacer esto. Es uno de los trabajos en helicóptero que, no sé si es el mayor, pero que más riesgo tiene. Y bueno, te tiene que gustar".
Ese registro audiovisual terminó convirtiéndose en una de las últimas imágenes del piloto y de la aeronave antes del accidente.
LA INVESTIGACIÓN
El aparato siniestrado era un Bell 412EP fabricado en 2010, incorporado al registro argentino en 2022 tras su importación desde Norteamérica y operado por Jasfly S.A., empresa con base en San Carlos, partido de La Plata.
Especializada en combate de incendios forestales, rescates, evacuaciones sanitarias y transporte aéreo, la firma desarrolla operaciones en distintos puntos del país y también ha participado en misiones internacionales.
Equipado con dos turbinas Pratt & Whitney, el helicóptero estaba preparado para misiones de rescate, transporte y lucha contra incendios, con capacidad para un piloto y hasta 14 pasajeros.

El vuelo fatal tenía como destino continuar con las prácticas operativas en Valle Fértil. El último reporte con la aeronave quedó registrado a las 10.26 y, minutos después, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) detectó la activación del transmisor de emergencia. La localización de los restos fue realizada desde otra aeronave que sobrevolaba la zona, lo que permitió poner en marcha el operativo de búsqueda.
La investigación para establecer las causas del accidente quedó formalmente en manos de la Justicia Federal, que deberá determinar qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo.