Las denuncias por ataques a vehículos ya no se limitan a la Autopista La Plata-Buenos Aires. En Villa Castells, una nueva secuencia de violencia urbana quedó expuesta tras la difusión de un video que muestra el momento exacto en que un proyectil impactó contra un automóvil que circulaba por la avenida 7 entre las calles 506 y 507.
Las imágenes, que comenzaron a viralizarse en las redes sociales, muestran a uno de los adolescentes utilizando una gomera para lanzar proyectiles contra los vehículos en movimiento.
El video, además, evidencia una preocupante realidad: la búsqueda de repercusión y visualizaciones en internet parece convertirse, una vez más, en un incentivo para conductas peligrosas.
De acuerdo con el relato de vecinos y conductores, los ataques no son nuevos. Por el contrario, aseguran que se repiten desde hace tiempo y que serían protagonizados por un grupo de menores que reside en la zona.
Uno de los hechos terminó con una denuncia policial luego de que una piedra atravesara la ventanilla del acompañante de un vehículo y, por escasos centímetros, no golpeara a quienes viajaban en su interior.

En otro episodio, un conductor sufrió un impacto en la mano con la que sostenía el volante porque circulaba con la ventanilla baja. Ambos casos pudieron haber terminado en una tragedia.
Los frentistas sostienen que los proyectiles serían lanzados desde una vivienda ubicada sobre esa cuadra, utilizando hondas o gomeras para alcanzar a los vehículos que transitan por una de las principales vías de conexión entre La Plata y la Zona Norte.
La situación reavivó el reclamo de los vecinos, que exigen una intervención urgente de las autoridades para poner fin a una conducta que pone en riesgo la vida de terceros. También apuntan a la falta de control por parte de los adultos responsables de los adolescentes involucrados, al considerar que estos hechos no pueden naturalizarse ni quedar en la nada.
Los reclamos también alcanzan al ámbito judicial. Quienes viven y circulan por la zona piden que se investiguen los ataques y que se determinen las responsabilidades correspondientes, tanto de los menores involucrados, como de los adultos que debían ejercer su cuidado y supervisión. Advierten que, si no se actúa a tiempo, el próximo proyectil podría provocar un desenlace fatal.
Especialistas en seguridad advierten que este tipo de agresiones no debe ser minimizado. Un proyectil lanzado contra un vehículo en movimiento puede provocar que el conductor pierda el control, invada el carril contrario o termine protagonizando un choque.
En ese contexto, lo que para algunos puede parecer una “broma” o un desafío para las redes sociales, representa un serio riesgo para la seguridad vial.
La difusión de los videos también abre otro debate: el papel de las redes sociales como escenario para exhibir conductas violentas. En muchos casos, los propios autores registran los hechos y los comparten para obtener repercusión, “me gusta” o seguidores, alimentando una peligrosa lógica en la que la violencia se convierte en contenido y el daño a terceros pasa a un segundo plano.
Los vecinos también cuestionan la ausencia de límites. Sostienen que, cuando los protagonistas son adolescentes, resulta indispensable que las familias intervengan para corregir estas conductas antes de que escalen hacia hechos aún más graves.
“No puede ser que todos sepan quiénes son y nadie haga nada”, es una de las frases que más se repite entre quienes viven en los alrededores.
Mientras esperan respuestas, los frentistas reclaman una investigación que permita identificar a los responsables y avanzar con las medidas que correspondan para evitar una posible tragedia.