Con un fuerte dispositivo de seguridad y marcada expectativa pública, arranca en La Plata el juicio oral por el crimen de Kim Gómez, la nena de 7 años que fue asesinada por los dos delincuentes que le robaron el auto a su madre, en Altos de San Lorenzo.
El caso, que ocurrió el 25 de febrero de 2024, se convirtió en una postal de horror que conmovió a la Ciudad, atravesó al país cruzó fronteras y reavivó el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad.
En el banquillo de los acusados estará sentado un joven que ya alcanzó la mayoría de edad -los 18 años-, aunque le aplicarán los criterios normativos que la Justicia maneja para los menores que delinquen, ya que se tiene en cuenta la edad del imputado al momento de ocurrido el hecho.
La comunidadad llega a esta instancia con una herida abierta. La historia de Kim no se apagó con el paso de los meses: sigue latiendo en cada reclamo de justicia, en cada marcha y recuerdo del que su padre, Marcos Gómez, hizo bandera.
Ahora, todo se concentrará en una sala del Fuero en 7 entre 524 y 525 de Tolosa, donde se intentará poner palabras jurídicas a una tragedia inexplicable. El sospechoso arrastra cargos por el delito de “homicidio en ocasión de robo”, en los términos del artículo 165 del Código Penal.
Si bien esa norma establece que “se impondrá reclusión o prisión de diez a veinticinco años, si con motivo u ocasión del robo resultare un homicidio”, la eventual condena será reducida de un tercio a la mitad por el régimen especial que se aplica en la minoridad.
Raquel Ponzinibbio será la defensora oficial; Mercedes Catani la fiscal encargada de sostener la acusación y el Tribunal que emitirá el fallo, luego de escuchar a las partes a lo largo de ocho audiencias, es el de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de La Plata, integrado por los jueces Marcelo Giorgis, Juan Carlos Estrada y Guillermo Marcenaro.
En la causa también está implicado un adolescente de 14 años, considerado no punible por su edad. Sobre ese adolescente, por disposición de la jueza de primera instancia María José Lescano, se aplicó una medida de seguridad en un instituto de máxima contención por dos años, con tratamiento interdisciplinario, y que será reevaluada al término de ese plazo. La magistrada atribuyó al joven que será juzgado la autoría del homicidio y al menor de 14 años el rol de coautor.
El 25 de febrero de 2025, al caer la tarde, en la intersección de la avenida 72, a metros del cruce con la calle 25, los dos menores interceptaron un Fiat Palio rojo de tres puertas, que aguardaba el cambio del semáforo para continuar su recorrido. Adentro iban Florencia (la madre) y la pequeña Kim.
Los atacantes sorprendieron a la conductora y, tras forcejear con ella, la obligaron a bajar del auto. La mujer quedó en plena calzada, pidiendo auxilio en estado de desesperación: dentro del vehículo permanecía su hija, sentada en el asiento delantero y con el cinturón de seguridad colocado.
Así se inició una secuencia trágica. La niña quedó sujeta al automóvil mientras los delincuentes emprendían la fuga por la periferia de la Ciudad. Así, cuando intentaron arrojarla del coche, quedó enganchada y fue arrastrada a lo largo de más de mil metros, impactando su cuerpo contra el asfalto.
La criminal fuga terminó a las pocas cuadras, cuando el coche chocó contra un poste en el barrio Altos de San Lorenzo. Esa misma noche, la policía logró capturar a los implicados.
“Necesitamos sanar. Nos estamos preparando para atravesar este proceso para ir cerrando heridas. Sabemos que nada nos devolverá a Kim, pero tenemos que dejar un mensaje. Trascender”, planteó el papá de la chiquita en contacto con la prensa.
“A mi me ayudará presenciar las audiencias. Florencia va a tener un rol clave que seguro también la ayudará en esta etapa. Sabemos que no habrá sorpresas porque el caso está muy claro. Pero me propuse trabajar de manera activa para que haya cambios en cuestiones de inseguridad. Por eso intervine en audiencias en el Congreso”, agregó.
Precisamente, en el plano legislativo se avanzó con la media sanción del nuevo Régimen Penal Juvenil. “Es importante, pero mi dolor no tiene reparación”, afirmó Gómez en las últimas horas. “No había nada para festejar. Mi hija lo era todo”, concluyó.