Desde este 21 de septiembre entra en vigencia el Código Procesal Penal Federal en La Plata. El abogado penalista Marcelo Peña explicó qué cambia y advirtió que la reforma exigirá una transformación profunda en la forma de investigar, acusar y ejercer la defensa.
"La Justicia Federal de La Plata inicia este 21 de septiembre de 2026 una nueva etapa con la entrada en vigencia del Código Procesal Penal Federal (CPPF) y la implementación del sistema acusatorio. La modificación representa mucho más que un cambio de Código: transforma la lógica con la que se investigan y tramitan las causas penales federales", indicó el abogado Marcelo Peña, magíster en Derecho Penal y docente de Derecho Procesal Penal.

“Estamos frente a un verdadero cambio de paradigma; el proceso deja de girar alrededor del expediente y comienza a desarrollarse fundamentalmente en las audiencias”, agregó el letrado.
Una de las modificaciones centrales es la separación de funciones y bajo el nuevo modelo, el fiscal dirige la investigación y sostiene la acusación, mientras que el juez asume fundamentalmente una función de control y decisión como tercero imparcial.
Para Peña, este punto tiene especial relevancia desde la perspectiva constitucional…“El fiscal investiga y acusa; el juez controla y decide, ésa separación fortalece la imparcialidad y permite que la defensa discuta frente al juez, en igualdad procesal, las pretensiones de la acusación”, señaló.
Del escrito a la litigación oral
El nuevo sistema también plantea un desafío para los propios abogados pues la oralidad, la contradicción, la inmediación y las audiencias adquieren una importancia considerablemente mayor. La teoría del caso, el interrogatorio y contrainterrogatorio de testigos y peritos y la capacidad para discutir medidas cautelares directamente ante el juez pasan a integrar el núcleo de la litigación.
“El abogado defensor tampoco puede seguir litigando como antes. No alcanza con saber redactar un buen escrito. Ahora habrá que dominar la audiencia, controlar la prueba en tiempo real y estar preparado para responder inmediatamente a la estrategia del Ministerio Público Fiscal”, afirmó Peña.
El cambio también impactará en la discusión de medidas que afectan derechos fundamentales, particularmente aquellas vinculadas con la libertad durante el proceso.
Según Peña, “la prisión preventiva y cualquier medida restrictiva deben discutirse bajo una lógica verdaderamente contradictoria: el fiscal debe justificar concretamente su pedido, la defensa debe poder controvertirlo y el juez tiene que resolver de manera fundada”.
El desafío comienza ahora y la implementación en La Plata forma parte del despliegue progresivo del sistema acusatorio federal en el país y requerirá no sólo modificaciones normativas sino también infraestructura, tecnología, capacitación y una reorganización de las prácticas judiciales.
Para el penalista platense, allí estará la verdadera prueba de la reforma ya que podemos tener un Código moderno, pero si trasladamos al sistema acusatorio las viejas prácticas burocráticas, solamente habremos cambiado las normas. El desafío es lograr audiencias rápidas, fiscales preparados, defensas activas y jueces verdaderamente imparciales”, sostuvo. Y sintetizó el objetivo que, a su criterio, debería perseguir esta nueva etapa: “Menos expediente y más audiencia; menos burocracia y mayor contradicción; fiscales que investiguen, defensores que defiendan y jueces que juzguen. Si eso se cumple, estaremos frente a una transformación real de la Justicia Penal Federal”.
La entrada en vigencia del nuevo Código marca así un punto de inflexión para los tribunales federales de La Plata y para todos los operadores que intervienen diariamente en ellos.
Desde este 21 de septiembre, cambia el Código… el desafío será que también cambie la Justicia.
*Marcelo Peña
Abogado penalista – Magíster en Derecho Penal
Docente de Derecho Procesal Penal
Director Académico del Colegio de la Abogacía de La Plata Instituto Criminalidad Económica