Asaltan a una jubilada en La Plata y la queman con una plancha para que cante dónde tenía los ahorros

Con una crueldad pocas veces vista en la Ciudad, tres delincuentes se metieron a robar en la casa de una jubilada de 75 años, a la que, no contentos con despertarla a golpes y cachetadas, la quemaron con una plancha.

El salvaje episodio de inseguridad, que tuvo lugar en una vivienda de Barrio Aeropuerto, en cercanías de la esquina de las calles 607 y 8, dejó a todos los vecinos azorados.

Es que la pregunta que todo el mundo se hizo fue ¿con qué necesidad la lastimaron así?

Demás estás decir que la mujer no ofreció resistencia de ninguna forma. Tampoco levantó su tono de voz. Pero los ladrones, demostrando una actitud extremadamente violenta, decidieron torturarla mientras le pedían datos de los lugares donde guardaba dinero u otros efectos de valor.

Las fuentes consultadas por este diario indicaron que la intervención policial se dio a través de un pulsador de asalto.

“¿Es la Policía?”, preguntaron desde el interior del domicilio cuando vieron el resplandor de las luces de la sirena del patrullero. Y ante la respuesta afirmativa, salió la víctima en pijama, llorando y en un estado de absoluto desborde emocional.

En ese instante, como pudo, contó que la habían atacado cuando descansaba y dijo que los ladrones vestían camperones deportivos de color oscuro. También que dos de ellos eran altos y el otro no y que uno tenía un arma de fuego.

En base al relato de la víctima, de entrada, los intrusos demostraron su ferocidad y salvajismo.

“Me despertaron con golpes de puño y cachetazos en la cabeza, pidiéndome dinero y como les dije que no tenía nada y que, si no me creían, buscaran por sus propios medios, me sacaron de la cama a la fuerza y me llevaron al comedor”, recordó.

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Ahí la sentaron en una silla, donde siguieron los golpes, pero el drama se desencadenó cuando, luego de revolver absolutamente todos los ambientes, los asaltantes confirmaron que no había nada de lo que buscaban: “plata constante y sonante”.

Por eso, indignados, uno de los delincuentes agarró la plancha, la prendió y, una vez que tomó temperatura, quemó a la jubilada en su brazo derecho y en la cabeza.

En todo momento le exigían saber si había algún lugar o escondite para los ahorros. Como una pared, un falso fondo de un placard o un taparollos.

Sin embargo, la mujer les juró que no tenía dinero. Por eso terminaron creyendo que era verdad y pusieron en marcha el plan B: se llevaron dos televisores, una mochila y el celular.

Al rato, cuando los agentes le brindaban contención, aparecieron un hijo de la jubilada y la hermana de la mujer.

También llegó un equipo de emergencias médicas del SAME, que decidió su derivación al hospital San Juan de Dios para la asistencia de rigor.

Respecto de los delincuentes, al cierre de esta edición, no habían sido detenidos.

Se supo que las autoridades judiciales que intervienen en la pesquisa, ya pidieron el relevamiento de ocasionales testigos y de cámaras de seguridad para obtener cualquier elemento de interés identificatorio.

En la zona quedaron impregnada las sensaciones de preocupación y temor ante la virulencia del hecho y la repetición de episodios delictivos.

Cabe recordar que, a muy pocas cuadras de este lugar, hace una semana una joven de 12 años fue asaltada por motochorros cuando iba a la escuela.

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