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El agresor viviría en La Plata

Detalles de la muerte que estremece a Chascomús: "Con la última piña me lo mató"

La muerte de un adolescente de 15 años tiene conmovida a la ciudad de Chascomús. Se trata de Kevin Martínez, quien falleció dos días después de protagonizar un choque en moto y de ser golpeado por un vecino cuando ya estaba herido, en una secuencia que quedó registrada en video y  derivó en un fuerte reclamo de su familia contra la Policía.

Este lunes por la tarde, familiares, amigos y vecinos marcharon por las calles de la ciudad para pedir justicia. Arrancaron a las 16 en Misiones 81 y llegaron hasta las puertas de la comisaría local, donde la madre del adolescente, Romina, volvió a reclamar por la agresión posterior al accidente y por la falta de intervención de los efectivos que estaban en el lugar.

El adolescente fue atropellado el martes 12 de mayo en la esquina de Jacarandá y Quintana, de esa ciudad bonaerense a 130 kilómetros de Capital Federal. Según relataron vecinos, la moto circulaba por Quintana a alta velocidad cuando impactó de costado contra un Ford Ka conducido por María Antonella Saint Jean (25).

Otro adolescente de 17 años conducía la moto y Kevin iba de acompañante. Ninguno llevaba casco. Tras el choque, ambos salieron despedidos. Kevin quedó consciente, despierto y con una grave lesión en una pierna.

Leandro Marzzellino, un hombre de 50 años que viviría en La Plata y tiene a su familia en Chascomús, fue primero con la intención de asistirlo, pero mientras el chico estaba tirado e indefenso sobre una camilla en la calle, intentó estrangularlo, le puso la rodilla en el cuello y lo golpeó cinco veces en la cabeza. Le gritaba "estás drogado".

“Con la última piña me lo mató”, dijo a Clarín Marcos Martínez, papá de Kevin. Y detalló:  “La Policía y los médicos lo agarraron de prepo, lo ataron, lo esposaron y cuando estaba esposado, Leandro le pone la rodilla en el cuello y Kevín sufría de asma. Gritaba porque no podía respirar, ahí brutalmente le pega como 5 o 6 piñas. La médica nos dijo que tenía una marca que no era de un golpe”.

Su hermana Tatiana explica que una policía que no estaba con el uniforme, le pedía la contraseña del teléfono, mientras Kevin gritaba de dolor. “Los milicos le torcían los dedos para que dijera la contraseña. Tendrían que no haberlo esposado y llevarlo de urgencia al hospital”, cuenta Tatiana.

Por estas horas la Justicia analiza una filmación previa al choque, que no habría registrado el impacto de la Honda XR 150 en la que viajaban Kevin y su amigo, pero sí al Ford Ka circulando una cuadra antes de la colisión. En esas imágenes  no se advierte que la conductora viniera persiguiendo a los adolescentes que iban en la moto, como trascendió al principio. 

La filmación muestra al vehículo avanzar a baja velocidad por la esquina anterior, dato que se sumará a la reconstrucción que los peritos harán de la mecánica del choque. Resta también conocer la autopsia completa, que será clave para determinar si la muerte de Kevin estuvo vinculada al impacto contra el auto o a la golpiza posterior. 

 

"PERMITIERON QUE ESO PASARA"

“Kevin tuvo un accidente de tránsito y quedó tendido en el piso con la pierna rota, gritando. La otra persona fue llevada por los médicos porque era más urgente, y él se quedó esperando que lo vuelvan a buscar. En ese momento, esta persona se acercó y la Policía permitió que eso pasara. Hay un video que habla por sí solo”, dijo a TN Romina.

La mujer señaló que no existía ningún vínculo previo entre su hijo y el agresor. Sobre la reacción del atacante, expresó: “El video muestra cómo él se mueve de manera cómoda en el lugar, sin ninguna alteración. Pensó en qué momento golpear a mi hijo, que fue cuando lo esposaron y quedó sin sus manos libres. Ahí decidió actuar de una manera que no tiene explicación”.

Romina indicó que la familia aún espera los resultados definitivos de la autopsia para que se pueda establecer con precisión qué causó la muerte de Kevin. Además, volvió a cuestionar la falta de intervención policial: “Lo que se ve también en el video es el no actuar de la Policía. Le reclamamos que estaban y no estaban. Ellos no hicieron nada. No detuvieron al agresor, no eran diez personas, era una persona arriba de mi hijo”.

A las declaraciones de los familiares se sumó la del abogado José Equiza, representante de la familia Martínez, quien sostuvo que la muerte del adolescente fue consecuencia de la agresión posterior al choque.

“La muerte de Kevin es producto de los golpes que recibió en el piso. Es claro, son contundentes las imágenes”, aseguró. Para el abogado de la familia, las filmaciones marcaron un quiebre en la investigación. “Con los videos hubo un antes y un después, hubo un cambio importante en la causa”, afirmó.

“El informe preliminar habla de varios golpes. Ahora lo que hay que determinar es cuál es el golpe que lleva a la muerte de Kevin”, detalló Equiza. Y agregó: “Da impresión ver el video. Es una animalada la forma en la que lo sujeta y le pega”.

Fuentes judiciales aclararon que, por el momento, el informe preliminar de autopsia no permite establecer que las agresiones del vecino hayan sido la causa de la muerte. De acuerdo con ese resultado preliminar, la autopsia practicada al cuerpo del adolescente en la Morgue Judicial de la Nación determinó como causa de muerte “politraumatismos” y “hemorragia interna”.

Dicho de otro  modo, las fuentes indicaron que la hipótesis más probable, hasta ahora, es que el nexo causal con el fallecimiento esté vinculado al accidente con el Ford Ka. De todos modos, remarcaron que todavía resta conocer el informe completo para precisar qué lesiones provocaron el desenlace fatal.

Hasta el momento, la única persona imputada formalmente en la causa es la conductora del Ford Ka, bajo la calificación de homicidio culposo. El vecino señalado por la golpiza fue identificado, pero todavía no fue detenido. 

La investigación está a cargo de la fiscal Daniela María Bertoletti Tramuja, de la UFID N° 9 de Chascomús.

ANTECEDENTES

El amigo de Kevin que manejaba la moto continúa internado en grave estado. Tiene antecedentes penales y la vehículo tenía un pedido de captura por haber sido robada el 9 de mayo.

“La enfermera dejó a mi hijo que era el menos grave. Lo dejaron bien sentado en el cordón, para cuando viniera la ambulancia. Pero después sucede todo esto”, dice con mucha bronca Marcos.

Finalmente, Kevin fue llevado al hospital de la zona y de ahí derivado al Sanatorio Franchin en Buenos Aires. Pero cuando llegó a Capital Federal ya no respondía. “Llega inconsciente, casi muerto. Dejó de reaccionar después de la última piña de Marzzellino”, cuenta. Los médicos le dijeron que las máquinas lo mantenían con vida.

“Nos llamaron y nos dijeron que el cerebro se desprendió de su tronco. Y el cuerpo se desconectó. Respiraba por los aparatos mecánicos. Le hicieron muchas pruebas en los ojos y demás para ver si reaccionaba y nada”, confiesa su papá.

Los padres habían decidido donar los órganos de Kevín para ayudar a otras vidas. “Con el cuerpito de él podíamos salvar otras vidas. Habíamos firmado el acta para que le hagan todo. Cuando llegamos acá, nos empiezan a llegar mensajes y videos. Ahí paramos y tiramos todo para atrás”, cierran.

En la nota con Clarín, Tatiana recordó a su hermano como “un niño, un bebé en un cuerpo de un adolescente bastante grandote”. Ella practicaba boxeo con él, la única actividad que no le aburría.

“Él se la pasaba jugando con mis hermanos, los molestaba con mis primos, y se tenía que poner a jugar con juguetitos para matar el aburrimiento, se ponía a jugar con juguetitos con los primos”, reveló.

Kevin asistía todos los días a la escuela N° 3 de Chascomús y su familia reconoce que atravesaba una situación difícil por el consumo de marihuana. “Era un chico muy difícil, luchábamos contra su consumo de marihuana”, señala.

Del otro lado, la familia de Marzzellino dio una versión distinta de lo ocurrido y del vínculo previo de Leandro con el adolescente. La madre del acusado aseguró que “cuatro veces me quiso robar ese chico”.

Por su parte, el hermano de Leandro cuenta que éste reconoció a Kevin cuando fue a asistirlo y que existían conflictos previos en el barrio. “Kevin golpeaba el portón de la casa de mi mamá, la hostigaba con un grupito de chicos”.

“Él es una persona muy tranquila, que tiene un hijo de la misma edad. No entendemos qué pasó. No puedo comprender el momento ahora”, cerró muy angustiado.

 

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