La investigación por el femicidio de Nancy Godoy, la docente de 52 años asesinada en un paraje rural de Esquina, Corrientes, sumó un dato clave: el cuerpo fue encontrado junto con un bolso que contenía el teléfono celular de la víctima. En tanto, este jueves comenzó la autopsia en el Instituto Médico Forense, un procedimiento que podría aportar información sobre la mecánica y la data de muerte, siempre que el estado de los restos lo permita.
El cadáver fue encontrado el miércoles, semisumergido en un bañado ubicado a unos 2,5 kilómetros de la Escuela Primaria N° 626 del paraje El Malezal, donde Godoy daba clases a los hijos de los peones de una estancia. El hallazgo, a cargo de la policía, se produjo en un sector que todavía no había sido rastrillado desde el inicio de la búsqueda, el pasado 15 de octubre.
Según fuentes judiciales citadas por La Nación, el teléfono celular fue encontrado entre las pertenencias de la docente y es clave para la pesquisa, porque podría aportar información relevante para reconstruir sus últimos movimientos y esclarecer las circunstancias de su desaparición y muerte.
Por el crimen hay cuatro personas con prisión preventiva, aunque las calificaciones legales atribuidas a cada una son diferentes.
El juez de Garantías de Esquina, Gustavo Vallejos, dictó el lunes la prisión preventiva de Ireneo Antonio Zarza y Felipe Dionisio Sandoval, señalados como presuntos autores materiales del femicidio. La medida había sido solicitada por los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, a cargo de la investigación.

El viernes anterior, el magistrado había dispuesto la misma medida para Sergio Nahuel Rojas y su pareja, Rosa Leguizamón. Según la información difundida, a Rojas se le atribuye el delito de homicidio, mientras que Leguizamón fue considerada presunta coautora de homicidio simple. La investigación busca determinar qué ocurrió con la docente y cuál fue la participación de cada uno de los sospechosos.
Entre los elementos incorporados al expediente figura una boina encontrada en las inmediaciones de la escuela. De acuerdo con fuentes de la causa, Zarza habría reconocido ante efectivos de la Policía de Corrientes que la prenda le pertenecía. Además, durante un procedimiento realizado en una vivienda de Leguizamón, en la localidad de Sauce, los investigadores secuestraron una campera negra y un par de alpargatas que, según las sospechas, habrían pertenecido a la víctima.
HIPÓTESIS PRINCIPAL
Una de las líneas investigativas contempla la posibilidad de que Godoy haya sido víctima de un abuso sexual antes de ser asesinada. Sin embargo, por el momento se trata de una hipótesis que deberá ser corroborada o descartada a partir de las pruebas.
Durante una audiencia judicial, el fiscal Javier Mosquera había advertido sobre la complejidad del caso y señalado que no se descartaba esa posibilidad. Los resultados de la autopsia podrían resultar determinantes para avanzar en esa dirección, aunque las conclusiones dependerán de los hallazgos forenses y de su evaluación junto con el resto de las evidencias.
Godoy trabajaba en la Escuela Primaria Común N° 626 del paraje El Malezal, donde enseñaba a los hijos de trabajadores rurales de la zona.
Para llegar al establecimiento, la docente utilizaba un caballo que le prestaba Leguizamón. El trayecto desde el casco de la estancia El Curupí, donde se desempeñaba Zarza como capataz, hasta la escuela le demandaba casi tres horas. La mujer había desaparecido el 15 de octubre y su búsqueda se extendió durante casi dos semanas, hasta que su cuerpo fue encontrado en el bañado.
Ahora, los investigadores esperan que los estudios forenses y el análisis de los elementos secuestrados permitan reconstruir las últimas horas de Godoy, establecer cómo y cuándo murió y determinar las responsabilidades penales en el caso.