Habló la jubilada platense a la que tiraron de un micro en un robo: "Me dio mucho miedo y temí por mi vida"

"Me dio miedo, mucho miedo. Estaba confundida, por un momento temí por mi vida”, reveló Estela, la jubilada de 73 años que sufrió una violenta caída de un micro en medio de
un robo en La Plata.

Todavía con angustia, esta vecina de barrio Aeropuerto habló con el diario El Día sobre el incidente ocurrido el lunes, cuando un delincuente la empujó desde un colectivo de la línea Este,  para tratar de escapar luego de sacarle un celular a un pasajero.

Estela llevaba unos productos que le había regalado una amiga y se preparaba para bajar en 4 y 611, frente al Destacamento Policial Villa Elvira.

“Venía de tomar un café con mi amiga. Estaba todo muy tranquilo. Me tomé el micro en 7 y 47 para ir a mi casa. Jamás pensé que me iba a pasar esto”, expresó.

Según su relato, le "costó entender qué sucedió” ya que de un momento a otro se vio tirada en la vereda y muy asustada. “Sentí el empujón y luego vi todo sangre. Me dio mucho miedo y encima debí esperar una hora la ambulancia”, contó, y además dijo: “Como no llegó nunca la ambulancia, le pedí a mi hijo que me fuera a buscar. El joven que sufrió el robo se quedó conmigo mientras que el delincuente que me tiró se llevó su celular”, detalló.

Fuentes policiales confirmaron que el ladrón escapó rumbo a unos monoblocks cercanos. La víctima debió ser atendida de urgencia en un centro de salud de la Región. La caída le provocó varios golpes y una fractura en el brazo derecho.

“Sufrí una fractura expuesta y debo ser operada”, reveló la jubilada, quien fue enyesada y reconoce estar “muy dolorida”.

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“No me bastó el duro golpe, sino que ahora estoy luchando con el PAMI para que me cubra la operación. Trabajé durante años en medicina hospitalaria privada, así que conozco muy bien.  Cuando quieren, pueden”, dijo Estela, resignada. La mujer contó que por estas horas busca ser intervenida en el Hospital Privado Sudamericano, ya que ahí se encuentra su médico de confianza. “No quiero que me opere un médico que no lo conozco”, sostuvo.

NO ERA LA PRIMERA VEZ

La jubilada, que se rebusca la vida trabajando de acompañante terapéutica, contó que es el segundo episodio de inseguridad que sufre a bordo del colectivo. “La primera vez me llevaron una cartera con toda mi documentación”, dijo.

Eso si, aquella vez no fue violenta como ésta, aunque entonces perdió todo. Ayer -pocas horas después de lo sucedido- la mujer tuvo que animarse a subir de nuevo a un transporte público para ir a buscar su medicación.

“Necesito reposar por orden del médico, pero no quería molestar a mi hijo y me volví a tomar el micro, el mismo, el Este. Antes de hacerlo miré para todos lados, me quedó el miedo de la caída”, contó Estela.

El feroz episodio de inseguridad le dejó el brazo inmóvil, y por este motivo la víctima lamentó lo que vivió: “La inseguridad está terrible, y si bien a mí no me robaron, me tocó la peor parte. Hace mucho que escucho también a los vecinos que no la están pasando bien por los robos, no se puede vivir en paz”, indicó.

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