La Justicia de La Plata investiga un grave episodio de violencia de género ocurrido en un departamento de 61 entre 10 y 11, donde una joven de 27 años fue apuñalada tras una violenta secuencia de agresiones que, según denunció, comenzó por un ataque de celos. El acusado fue detenido y quedó a disposición de la fiscal Virginia Bravo (UFI N° 7)
De acuerdo con el parte oficial, el personal policial acudió al lugar tras un llamado al 911 que alertaba sobre un conflicto de pareja. Al llegar, los efectivos encontraron a la mujer con una lesión cortante en el muslo izquierdo. Rápidamente la víctima fue asistida por una ambulancia del SAME y trasladada al Hospital San Martín, donde recibió atención médica. En la vivienda también fue secuestrado un cuchillo.
Poco después, la víctima aclaró que el detenido no es su novio. “Lo conozco hace un mes, Nos estábamos conociendo, pero nunca fue mi pareja”, explicó. Según reconstruyó, ambos habían pasado la noche juntos en su departamento y, cuando ella intentó descansar, el hombre se negó a retirarse.
Con el correr de las horas comenzó a mostrarse cada vez más agresivo y la situación escaló. “Yo le pedía que se fuera porque los dos trabajábamos. Se calmaba unos minutos y volvía a ponerse violento”, relató afectada. El punto de quiebre, aseguró, llegó cuando el acusado insistió en revisar su celular convencido de que ella mantenía conversaciones con otras personas.
“Me decía que era una mentirosa y que seguro hablaba con otros. Le mostré el WhatsApp, no encontró nada, pero igual no me creía. Después quiso revisar también Instagram y empezó a amenazarme”, recordó.
Siempre según su testimonio, el hombre llegó a advertirle: “Desbloqueame los celulares o te rompo la cabeza”. La joven contó que en dos oportunidades salió hasta la entrada del edificio para pedir ayuda, pero nadie la escuchó. Además, ante el creciente nivel de violencia, tomó un cuchillo de cocina únicamente para intentar defenderse si era atacada.
Lo que ocurrió después fue, según describió, una brutal agresión. “Me pegó una trompada que me tiró arriba de la cama. Cuando quise levantarme me volvió a pegar y empezó a darme patadas. Después me ahorcó. Pensé que me moría”, relató con angustia.
Durante el forcejeo, el hombre logró quedarse con el cuchillo y la hirió en una pierna. “Me lo quería seguir clavando e hice fuerza. Después me volvió a ahorcar”, detalló la joven.
En ese momento ella logró empujarlo y escapar hacia el patio interno del edificio, donde comenzó a pedir auxilio. Fueron los vecinos quienes advirtieron la situación y llamaron al 911.
Aunque ya fue dada de alta y permanece en su domicilio, aseguró que todavía siente las secuelas del ataque. Pero el temor más grande, reconoció, apareció horas después, cuando fue notificada de que el acusado podría recuperar la libertad mientras avanza la investigación.
“Ahora estoy asustadísima. Él sabe dónde vivo, dónde trabajo y se mueve por la misma zona. Me dieron una restricción de acercamiento de 100 metros, pero vive a apenas una cuadra y media de mi casa. Tengo muchísimo miedo”, concluyó.