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El protagonista es de Berisso

Quiso hacerle un "chiste" a una amiga, dejó un riñón animal en Aeroparque y terminó procesado

El hombre, con la conservadora en las manos

Un comerciante de Berisso quedó envuelto en una causa judicial que le trajo y le traerá varias complicaciones  judiciales, administrativas y económicas, por una broma que quiso hacerle a una amiga abogada, el 19 de agosto pasado. Es que este hombre de 46 años dejó un riñón animal dentro de una conservadora en la entrada del Aeroparque Jorge Newbery, a modo de chiste por una experiencia que la mujer habría experimentado poco antes durante un viaje a República Dominicana, pero el paquete fue detectado por un tercero, denunciado como sospechoso y generó un enorme operativo para descartar que se tratara de un explosivo.

Así, luego de la intervención de agentes del Grupo de Delitos Complejos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), del Grupo Especial de Control de Explosivos y Armas Especiales (GEDEX), bomberos y personal sanitario, se comprobó que el órgano era de origen animal. También, por el análisis de las cámaras de seguridad, se comprobó quién lo había depositado en la estación aérea, ya que lograron individualizar la chapa patente de una camioneta a la que se subió el hombre apuntado y pudieron hacerle un seguimiento hasta su hallazgo en Berisso. También, con el cotejo de datos, dieron con su domicilio y procedieron a su detención.

La causa, a cargo del juez Marcelo Martínez De Giorgi, se inició por el delito de “intimidación pública”, y el comerciante terminó procesado y con un embargo de 8 millones de pesos sobre sus bienes. Dentro de esas complicaciones legales y económicas, al menos dispusieron su libertad para que continuará vinculado al expediente sin prisión preventiva.

En ese punto, fue clave la declaración de la amiga del comerciante, que explicó haber recibido un video suyo vinculado con una broma privada sobre el consumo de alcohol durante el viaje. Como otro elemento de peso, aclaró que no se sintió amenazada. La grabación aportada por la mujer permitió conocer los dichos del imputado mientras realizaba la puesta en escena. “Hola, Pitufina. Como verás, estoy en el aeropuerto y otra vez te enganché con una mentira”, comenzó.

Luego simuló haber encontrado la conservadora en Migraciones: “Acabo de pasar por Migraciones porque yo tenía la duda, ¿viste? Dije: ‘Voy a pasar, si no me cuesta nada, paso todos los días por acá, entro’. ¿Qué me encuentro con Migraciones? Mirá: ‘Migraciones, secuestro, (B.A.), abogada ¿respetable? de Bariloche’”.

A continuación, abrió la conservadora y mostró el órgano colocado sobre el hielo. Aunque había comprado un riñón, se refirió a la pieza como si fuera una porción de hígado. “Cuando la abro me encuentro con la mala sorpresa; grata sorpresa no voy a decir. Lo bueno es que por lo menos te lo mantuvieron con hielo”, expresó.

Pese a todo, el juez consideró que este hombre planificó la escena durante semanas y eligió deliberadamente un espacio público sensible, lo que “poseía la entidad suficiente para infundir temor en la comunidad”, indicó en una resolución.

Por eso lo procesó, aunque le dio entidad atenuante a que reconoció el hecho, colaboró con la investigación, no tenía antecedentes condenatorios y poseía un domicilio constatado. Por eso está en libertad.

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