"Me pudieron haber dado un tiro", reconoció la víctima

Una mujer y su perrita escaparon de un intento de asalto en Altos de San Lorenzo

Una mujer de 53 años, vecina del barrio Altos de San Lorenzo, se llevó en la mañana de ayer quizá el mayor susto de su vida. Según lo relatado por la protagonista involuntaria de esta terrible historia, Amancay Berutti, la azarosa situación que padeció se produjo instantes después que arribara a su vivienda de 16 entre 76 y 77.

“Fue a las 9 menos diez, cuando estaba bajando del coche las bolsas de unas compras para entrarlas a casa. Y de repente, primero vi a uno que estaba con un pasamontañas en la cabeza y enseguida apareció otro más”, recordó.

Mil sensaciones, todas desagradables, la invadieron en ese momento. Tanto, que sin reparar en las consecuencias, cruzó la calle aterrada en busca de ayuda.

En tal sentido, Amancay explicó que “salí corriendo como una loca y una vecina me escuchó y me permitió refugiarme en su casa”. Con toda la casa de Amancay a su disposición, al menos uno de los dos asaltantes, a quienes en el barrio informaron que los esperaba un cómplice dentro de un auto, ingresó con fines de robo.

Sin embargo, según lo dado a conocer por la mujer, “me revolvieron todo el dormitorio, pero no se pudieron llevar nada. No había dinero ni otras cosas de valor, que les pudiera interesar”. Ante ese impensado panorama para los delincuentes, comprendieron que se imponía apurar la fuga del lugar. Y se alejaron velozmente antes de que arribara la Policía, que ya había sido alertada debido a un llamado al 911.

“TEMÍ QUE ATACARAN A MI PERRITA”

Amancay reveló después que mientras se encontraba a salvo en el domicilio de una vecina, su preocupación central pasó a ser que los ladrones no tomaran represalia con “Tina”, una cachorra de la raza Bulldog francés y de apenas un año.

Quizás te interese  Banda de encapuchados le hizo vivir una madrugada de terror y desvalijó su casa

“Temí que atacaran a mi perrita, pero por suerte no le hicieron nada”, expresó con gesto de alivio. Pero la mujer afrontó otro momento de incertidumbre por su mascota: “Cuando regresé a casa, ‘Tina’ no estaba. Me desesperé mucho, más cuando supe que había salido corriendo para la esquina de 77 cuando se estaban yendo los delincuentes”, mencionó.

Fue un llamado telefónico que Amancay recibió minutos después, lo que le hizo “volver el alma al cuerpo”. En ese sentido, contó por qué: “Una señora vio a mi perrita en las calles 73 y 14. Se dio cuenta que en la chapita identificatoria de ‘Tina’ está el número de teléfono, justamente por si alguna vez se extraviaba, y me avisó enseguida”.

Emocionada por la buena noticia, Amancay se subió de inmediato a su auto y fue a buscarla. “Ahora está durmiendo, porque estaba muy asustada”, señaló.

Asimismo, la mujer asaltada formuló también otra revelación, que implicó unos instantes de extrema tensión, principalmente para dos de las personas del barrio.

Al respecto, expuso que “antes de que los delincuentes se subieran al vehículo con el que llegaron, primero un vecino y luego la dueña de la rotisería fueron apuntados con el arma de fuego, para que desistieran de cualquier tipo de reacción”.

“Entonces, los dos se tuvieron que meter adentro. Menos mal que no pasó nada más que un gran susto para todos”, rescató. En esas circunstancias, una vez que la banda ya estaba bien lejos del lugar donde se registró el frustrado atraco, Amancay reparó en que ella misma, por su huida, pudo poner su vida en serio en riesgo.

Quizás te interese  La trama oculta del asesinato del penitenciario en La Plata

“La verdad es que cuando estuve más tranquila me di cuenta que estos tipos podrían haberme disparado por la espalda. De sólo pensarlo me da escalofrío. Pero en ese momento se me puso todo gris y sólo atiné a correr desesperada”, reconoció.

Cabe señalar que a poco de que los delincuentes se dieran a la fuga, llegó a la escena personal policial. Rápidamente se montó un operativo de rastrillaje por la zona, aunque sin los resultados esperados. Hasta el momento, nada se conocer sobre el paradero de la banda.

Hacia el final de la charla, Amancay trajo a su memoria que “no es la primera vez que tengo un caso de inseguridad acá. Vivo en este barrio hace 30 años y hubo algunas ocasiones en que, cuando no estábamos en casa, se metieron a robar. Pero no lo lograron, porque se activó la alarma”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.