Ana González de Pacce, la fiscal chaqueña que investiga el asesinato de Julián Álvarez Guardia (29), presuntamente a manos de su novia Luz Victoria Cantero, de 25, ofreció una conferencia de prensa junto al procurador general del Chaco, Jorge Canteros, en la Fiscalía Nº 2 de Resistencia. Uno de los datos centrales, según la fiscal, es que al llegar al hospital, la joven reconoció ante un efectivo policial hospitalario que había sido ella quien hirió a Álvarez Guardia. Sin embargo, a la hora de prestar declaración indagatoria, se negó a declarar, confirmó la defensa.
Por otro lado, se dieron a conocer nuevas pruebas de los episodios de violencia que sufrió la víctima y que dan cuenta de cómo era la relación entre ambos. Se trata de una serie de audios, en donde él mismo les contó a sus miagos cómo la joven lo había golpeado y destrozado su camioneta. Desde su entorno remarcaron que los dos años y medio de relación estuvieron marcados por los celos, el control, separaciones, reconciliaciones y las marcas de violencia física que él ocultaba.
En una de esas grabaciones, Álvarez Guardia relató una pelea que habían tenido mientras se encontraban en su camioneta. “Le abro la puerta para que se vaya y me saca la llave y me dejó encerrado”, describió. Luego, la acusada le había destrozado el vehículo.

La víctima relató que Cantero se presentó en su casa al día siguiente, para solucionar las cosas. “Estaba en el comedor, entró y me dijo: ‘Quiero hablar’”, señaló al agregar que le había dicho que no quería y que se fuera. Luego de que le dejara la llave de la camioneta, el joven aseguró que había vuelto a escribirle, aparentemente, con la intención de hacerse cargo de los gastos de la reparación del vehículo. “Avísame qué es lo que te sale lo del vidrio y eso. Veo cómo hago para pagarte”, le escribió la ahora detenida.
“Se dio cuenta que nada que ver la que hizo. Y antes de eso también me tumbó las dos motos, cayó una arriba de la otra”, analizó Álvarez Guardia, tras describir otro de los episodios en donde la joven había desquitado su furia con sus pertenencias.
En un segundo audio, el joven reflexionó sobre la situación en la que se encontraba: “Lo de la camioneta es lo de menos. Es todo lo que me pegó. O sea, aparte de eso, también me rompió la cadenita de los tirones que me estaba dando”.
Alvarez Guardia se refirió también al control que la joven habría ejercido sobre su celular y redes sociales, ya que le habría cambiado la foto de perfil por una donde se viera que estaba con ella. “Una cosa es que te revise el teléfono; otra cosa, ¿sabes lo que es poner una foto de perfil encima conmigo nomás?”.
Esta situación convenció a la víctima a consultar a un psicólogo. Según le había contado a uno de sus amigos más cercanos, "hasta él me dijo que salga de ahí. Que no tengo la culpa de nada y mira cómo terminó. Permití una banda de cosas y fueron escalando”, reconoció Matías al darse cuenta de que había “normalizado muchas cosas”.
En otra de las conversaciones, el joven también admitió ante uno de sus amigos que no podía hablarle porque su novia controlaba los chats que tenía. “No te puedo hablar porque me lee los mensajes. Tengo que eliminar todo después”, explicó.
LA INVESTIGACIÓN DEL CRIMEN
Por otro lado, la investigación estableció que el hermano de Cantero - también amigo de la víctima- recibió un llamado cerca de las 6 de la mañana y escuchó a la joven gritar: “Me rompiste el celular”, en medio de una discusión. Para la Fiscalía, ese hombre es un testigo clave, al igual que vecinos que declararon haber oído una fuerte pelea a esa misma hora frente a la vivienda.
En las primeras actuaciones en el lugar, el ayudante fiscal y personal policial secuestraron elementos de interés, incluido un cuchillo tipo Tramontina con mango negro, que será peritado. González de Pacce precisó que la puñalada impactó en la zona del cuello y comprometió arterias y venas.
La fiscal informó que también avanza con el análisis de cámaras de seguridad ubicadas frente al domicilio, dentro de la vivienda y en un inmueble lindero. Además, aún se esperan los resultados de la autopsia definitiva y de los estudios toxicológicos.
González de Pacce detalló que la víctima ingresó con una herida de arma blanca en el cuello que afectó arterias y venas, y que el hospital determinó que falleció por un paro cardiorrespiratorio provocado por esa lesión.
Sebastián Cantero, hermano de la acusada y amigo de la víctima, es -según la fiscal- un testigo primario o esencial de lo ocurrido: él recibió un llamado poco después de las seis de la mañana, de parte del damnificado, quien le dijo que estaba lastimado, mientras de fondo escuchó a su hermana gritar: “Decile que me rompiste el celular”.
Sebastián Cantero declaró, según la versión en la conferencia de presa, que fue hasta la casa de Álvarez Guardia, donde encontró a la víctima desvanecida. Luego la arrastró hasta el auto y, junto con su novia y la imputada, la llevó al hospital; cuando llegó, Julián ya había fallecido.
Esa secuencia coincide con otro dato incorporado al expediente: en el hospital, la división hospitalaria intervino y Cantero reconoció que había existido una pelea de pareja, que ella se defendió y que causó las lesiones. El relato, según la fiscalía, coincide con lo que ya había declarado su hermano.
La hipótesis preliminar del caso descarta un intento de simulación de robo o una coartada. La fiscalía sostiene que todo indica una pelea de pareja en una relación conflictiva de dos años, algo que, según los testimonios reunidos hasta ahora, fue confirmado por familiares y vecinos.
De hecho, hay mensajes previos de whatsapp que la víctima había enviado a sus allegados, por golpizas previas.
En esa línea, el expediente registra una denuncia previa de noviembre de 2025 en la que él la señaló por una discusión de pareja en la que ella le habría roto el vidrio del auto. Esa causa fue archivada porque la víctima se abstuvo de accionar penalmente.
No hay, en cambio, denuncias de violencia de género de la víctima hacia la acusada, y la fiscalía dijo que tampoco tiene información sobre posibles episodios previos sufridos por ella. Tampoco existen antecedentes de problemas de salud mental en la imputada, según lo reunido hasta ahora.
Otro elemento bajo análisis es una denuncia presentada el día anterior por una de las hermanas por el faltante de una caja con cadenas, joyas y dinero. La fiscalía pidió que ese expediente se adjunte a la causa principal porque podría resultar relevante, aunque esa documentación todavía no había sido incorporada.
El teléfono de la víctima apareció en poder de la imputada y fue entregado para su peritaje. También se ordenaron el secuestro del auto para análisis, fotografías y planimetría del lugar, pericias sobre el cuchillo y revisión de cámaras por parte del área de cibercrimen.
La necropsia definitiva todavía no fue incorporada al expediente y la fiscalía remarcó que su resultado será central para confirmar la secuencia y la mecánica de la muerte. También permanece pendiente el examen toxicológico, que deberá establecer, entre otros puntos, si la víctima había sido sedada.
La escena relevada por la policía mostró desorden en la sala de ingreso, manchas de sangre y objetos rotos, entre ellos una PlayStation, anteojos y un termo tumbado. Según los informes policiales, los rastros de la pelea estaban concentrados en ese sector de la vivienda.
EL RECLAMO DE LA FAMILIA
La familia de la víctima anunció que solicitará formalmente el apartamiento de la fiscal que lleva adelante el expediente, al considerar que su actuación favorece a la principal acusada.
La presentación será impulsada por la querella, que cuestiona distintas decisiones adoptadas durante la investigación y sostiene que la representante del Ministerio Público no ha garantizado la imparcialidad que requiere un caso de semejante gravedad. Por ese motivo, pedirán que otro fiscal quede a cargo de la causa.