Un nuevo caso de violencia de género causó conmoción en la provincia de Buenos Aires, con la viralización de un video en el que un hombre golpea brutalmente a su expareja dentro de un departamento en Pilar. El acusado es Federico Nicolás Balbuena, un empresario de 34 años dueño de una concesionaria de autos, que, además, tiene antecedentes por estafas.
Las imágenes, registradas en mayo de 2025, muestran una secuencia de violencia sostenida en la que la víctima queda prácticamente indefensa ante los golpes. El material fue difundido por la propia mujer, quien decidió hacer pública su situación tras denunciar un largo historial de agresiones sin respuestas por parte de la justicia.
Según la reconstrucción del caso, la pareja mantuvo una relación durante cinco años -con tres de convivencia- y se separó en noviembre de 2024. A pesar de la ruptura, continuaron vinculados laboralmente en una agencia de autos ubicada en Luján, de la que él es propietario y ella socia.
La denuncia formal por abuso sexual fue presentada en noviembre de 2025 y se refiere a hechos ocurridos meses antes, en el mismo departamento donde se registró la agresión. La causa permanece en etapa de investigación en una fiscalía especializada en violencia de género.
El caso adquiere mayor gravedad por los antecedentes del acusado. De acuerdo con la información judicial, Balbuena acumula múltiples denuncias previas por estafas y al menos otra causa por abuso sexual, lo que refuerza el perfil de reiteración delictiva.
Incluso, en enero de este año, la Justicia allanó su domicilio y secuestró dos armas que estaban registradas a su nombre.
Lo que se sabe de la última denuncia es que la mujer expuso una seguidilla de agresiones físicas, abuso y amenazas durante meses. Según su testimonio, decidió difundir el video como una forma de visibilizar la violencia sufrida y reclamar medidas de protección.
“Si algo me pasa, ya saben quién fue”, expresó desesperada. El caso volvió a poner en discusión la respuesta judicial frente a denuncias por violencia de género, especialmente cuando existen antecedentes que podrían haber permitido una intervención más temprana.
Mientras avanza la investigación, la situación del acusado y las medidas de resguardo para la víctima siguen bajo análisis.