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Redujeron también a su paciente de 10 años

Habló el pediatra asaltado a metros de Gobernación: "Me partió el alma ver sufrir a la nena"

“Lo que más me partía el alma era ver cómo sufría la nena”. El pediatra platense Jorge Morano todavía tiene presente el llanto desconsolado de una niña de 10 años que quedó atrapada junto a su madre, el médico y la madre de éste, de 84 años, durante un violento asalto en una vivienda y consultorio de calle 4, entre 51 y 53, en pleno centro de La Plata.

El episodio ocurrió alrededor de las 13, a pocos metros de la Gobernación bonaerense y del Ministerio de Seguridad provincial. Los delincuentes mantuvieron cautivas a las cuatro personas durante aproximadamente dos horas, mientras recorrían la propiedad en busca de dinero y objetos de valor. Aunque ninguna de las víctimas sufrió agresiones físicas, debieron soportar amenazas, gritos e intimidaciones constantes.

“Estoy bien porque no hubo violencia física, no nos lastimaron ni nos pegaron”, relató Morano, quien reconstruyó lo sucedido en una entrevista con el diario EL DÍA, en el mismo lugar donde ocurrió el asalto. Sin embargo, al recordar el cautiverio, su preocupación volvió a centrarse en la menor que había llegado al consultorio para una consulta médica.

“Mi mamá guardó la calma, yo me quedé callado e hice todo lo que me decían. Pero la paciente estaba muy afligida y la nena lloraba todo el tiempo. Eso realmente me partía el alma”, contó.

La secuencia comenzó cuando la madre del médico se encontraba sola en la propiedad. Cerca de una hora después, Morano llegó al consultorio y fue sorprendido por uno de los asaltantes, que lo tomó desde atrás y lo arrojó al piso.

“Me dijo: ‘Portate bien, no te va a pasar nada. Tu mamá está arriba’”, recordó. Después lo llevaron hasta el lugar donde estaba su madre y comenzó un interrogatorio a los gritos. Luego se les sumaron su pequeña paciente y la madre. Los ladrones exigían que les indicaran dónde guardaban el dinero y repetían que las víctimas estaban ocultando información.

Mientras uno de los integrantes de la banda vigilaba a los cuatro cautivos, los demás revisaban minuciosamente los ambientes. Abrieron cajones y roperos, sacaron ropa, colchones y sábanas y desordenaron los muebles en busca de un botín que, según explicó el médico, no existía.

“Por poco levantaban los pisos para encontrar cosas”, describió. Los delincuentes estaban convencidos de que había efectivo escondido y no dejaban de reclamarlo. Morano, sin embargo, aseguró que nunca guarda dinero en su casa.

TRANSFERENCIA

Aunque no encontraron el efectivo que buscaban, los asaltantes consiguieron llevarse dinero mediante una transferencia bancaria. Para hacerlo, revisaron el teléfono celular del pediatra y advirtieron que tenía fondos en su cuenta.

También sustrajeron tarjetas, documentos y otros elementos de valor. En medio del asalto, uno de los delincuentes incluso le explicó que con su DNI podía solicitar préstamos o abrir cuentas, una advertencia que dejó al descubierto otra de las posibles consecuencias del robo: la utilización de sus datos personales para cometer nuevas maniobras fraudulentas.

Otro de los aspectos que llamó la atención de la víctima fue la forma en que actuaron los delincuentes. Se movían con seguridad, tenían el rostro descubierto y llevaban medias en las manos para evitar dejar huellas.

Por esas características, Morano no descarta que hayan estudiado previamente los movimientos de la vivienda o que alguien les haya aportado información sobre el lugar. De todos modos, aclaró que no tiene certezas acerca de cómo eligieron el domicilio ni de si contaban con datos previos.

La ubicación del inmueble también alimenta los interrogantes. El asalto ocurrió en una zona céntrica y muy transitada, a escasa distancia de dos edificios centrales del poder bonaerense.

“Es una zona muy transitada. Hay que tener mucho coraje para cometer semejante robo en un lugar así”, señaló el médico, todavía sorprendido por la audacia con la que actuaron los asaltantes.

La investigación quedó bajo la órbita de la DDI La Plata, que busca identificar a los responsables y establecer cómo se organizó el golpe. La modalidad del robo, el tiempo que permanecieron dentro de la propiedad y el conocimiento que demostraron al revisar los ambientes son algunos de los aspectos que deberán esclarecerse.

Para Morano, que nunca había atravesado una situación semejante, el episodio dejó una huella difícil de borrar. Más allá de las pérdidas materiales y del temor que generaron las amenazas, hay una escena que vuelve una y otra vez a su memoria: una niña que había llegado acompañando a su madre para una consulta médica y terminó pasando dos horas de terror, sin comprender por qué estaba viviendo aquella pesadilla.

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