Herman Krause se instaló a principios de julio en Brasil, en el marco de la pelea judicial que mantiene en ese país por la restitución de sus dos hijos menores de edad. El juez federal que interviene en el expediente ya le otorgó la tenencia provisoria de Paco y Mateus, luego de acreditar que la madre los había sacado ilegalmente por la frontera cuando vivían en nuestra ciudad y decidió, sin su autorización, regresar a territorio carioca.
El problema es que en ese fallo el mismo magistrado recomienda que otro tribunal revise su propia decisión, sin que ello esté anclado en alguna normativa local.
“No hay una ley que te obligue a eso. Fue simplemente una especie de sugerencia, pero al final de cuentas me está impidiendo que vuelva con los chicos a casa”, indicó Krause. Explicó que esa demora también le genera un enorme perjuicio económico, no solo por haber tenido que viajar a Brasil, sino porque además se tuvo que alquilar una casa y rehacer su vida laboral.
“No quiero mezclar las cosas, pero yo no cometí delito alguno; todo lo contrario. Me puse a derecho y demostré, tanto en Argentina como en Brasil, que todo lo que se dijo fue una gran mentira”, destacó, sin pasar por alto que "con esta farsa no solo me hicieron daño a mi, sino a mis hijos. a quienes extirparon de su centro de vida, de su ciudad, de sus amistades, de su escuela y del club de rugby -Los Tilos-”, agregó.
Krause, por estas horas, habita una propiedad en un barrio cerrado de San Pablo, con las comodidades necesarias para los menores, como pileta de natación y un gran espacio verde.
Ese distrito es gigante y tiene más de 13 millones de habitantes, que lo hace el más poblado del continente. “No es fácil moverse por acá. Es como un país dentro de otro”, describió.
Respecto de la revinculación con sus hijos, contó que “están muy bien, les he explicado con sinceridad qué pasó y lo han entendido”.
La madre, mientras tanto, permanece en Europa y mantiene contacto con los menores vía zoom.
LA HISTORIA
La relación entre Herman y Juliana Magalhaes de Lima, la mamá de los menores, estaba terminada en 2022, momento en que decidieron separar sus vidas. Lo que nunca imaginó Krause es que iba a terminar separado de sus hijos.
En mayo de 2023, la mujer lo denunció por violencia familiar en el juzgado de Familia N° 6 de La Plata, a cargo de la jueza María del Rosario Rocca. Al tiempo, la magistrada desestimó la acusación por falta de pruebas e impuso un régimen de comunicación alternado donde se turnarían para estar con los menores. Meses más tarde, Magalhaes realizó una nueva denuncia, esta vez penal, por abuso hacia ella y sus hijos. Esto derivó en que se le prohibiera a Krause mantener comunicación con sus hijos. Desde ese momento ya no pudo verlos, a pesar de que un año después la acusación también fue revocada por falta de pruebas.
Es que la mujer activó entonces el traslado a su país de origen, que burló a las autoridades de migraciones y puso al descubierto la fragilidad de las fronteras argentinas, cuando los sacó sin autorización por Puerto Iguazú, en circunstancias todavía no aclaradas.
“No fui nunca a una marcha porque yo no sabía de falsas denuncias hasta que me pasó a mí. Por suerte muchos se animaron a hablar y permitieron que salga a la luz esta locura que sucede en todo el mundo”, remarcó Herman; “nadie sabe lo que se siente cuando te enteras de que te denunciaron falsamente por abuso a tus hijos. No hay peor cosa en la vida, no sé lo deseo a nadie”.