Cinco personas murieron en menos de 24 horas en distintos puntos de la Ciudad y cuatro de esos episodios son investigados bajo distintas hipótesis vinculadas al suicidio. La sucesión de casos vuelve a poner en primer plano una problemática que preocupa por su impacto, especialmente entre jóvenes y adultos en edad laboral.
La Plata atraviesa horas de profunda consternación luego de una sucesión de muertes ocurridas en distintos barrios en menos de 24 horas. Los episodios demandaron la intervención de la Policía, los servicios de emergencia y la Justicia, que inició actuaciones para determinar las circunstancias de cada uno de los fallecimientos.
Aunque cada caso presenta características particulares y las investigaciones se encuentran en distintas etapas, la seguidilla volvió a instalar una preocupación que excede a cada episodio individual: el impacto de los suicidios y la necesidad de fortalecer las redes de contención y asistencia en salud mental.
Uno de los hechos que mayor conmoción provocó ocurrió en el Parque Saavedra, donde durante las primeras horas del viernes fue encontrado el cuerpo sin vida de Tiziana Sánchez Frutos, de 22 años. El hallazgo se produjo a unos 100 metros del acceso de calle 12 y 65 y quedó bajo investigación de la UFI N° 5 del Departamento Judicial de La Plata.
El caso generó especial preocupación debido a que se produjo apenas cinco días después de otro episodio fatal ocurrido en el mismo sector, en el que murió una joven de 23 años. Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que existiría un vínculo entre ambas víctimas, una hipótesis que actualmente es analizada por los pesquisas judiciales y policiales.
Tras los últimos acontecimientos, personal municipal y de mantenimiento reforzó el alambrado y el cerco perimetral ubicado sobre calle 12 entre 64 y 69, con el objetivo de restringir el acceso a sectores considerados vulnerables.
Una jornada marcada por la tragedia
La seguidilla de muertes no se limitó al Parque Saavedra. En pocas horas, distintos equipos policiales y de emergencia debieron intervenir en otros puntos de La Plata.
En una vivienda de calle 131 entre 44 y 45, fue encontrada sin vida Alfonsina Ceverich Acosta, de 29 años. La intervención se inició luego de que su madre recibiera un mensaje de la joven en el que expresaba un profundo estado de angustia y tristeza.
Al regresar al domicilio, la mujer encontró a su hija fallecida. En el lugar trabajó personal especializado y se realizaron las diligencias correspondientes, sin que inicialmente se detectaran signos de violencia, daños o faltantes en la vivienda.
Otro de los episodios ocurrió en Villa Elvira, en un domicilio de calle 121 entre 600 y 601. Allí fue encontrado muerto Miguel Ángel Arroyo, de 72 años.
Durante las pericias, los investigadores secuestraron un arma de fuego que se encontraba junto al cuerpo. Los familiares señalaron que el hombre vivía solo y aseguraron desconocer antecedentes de cuadros psiquiátricos o enfermedades de base. La vivienda se encontraba en orden y no presentaba signos de ingreso forzado.
Horas más tarde, un nuevo llamado al 911 llevó a los efectivos hasta un departamento de la calle 46 entre 19 y 20, en el barrio La Loma.
La víctima fue identificada como María Eugenia Larrivey, de aproximadamente 30 años y profesora de Bellas Artes. Durante la inspección del inmueble, los investigadores encontraron sobre una mesa una carta y un número telefónico correspondiente a su madre, elementos que son analizados dentro de la principal pista del caso.
A estos cuatro episodios se sumó una quinta muerte registrada durante la misma jornada, aunque en este caso, de manera preliminar, se trataría de un fallecimiento por causas naturales.
Un drama que trasciende los casos individuales
La sucesión de muertes vuelve a poner el foco sobre una problemática que desde hace tiempo genera preocupación en La Plata y en el resto del país.
De acuerdo con las estadísticas oficiales y registros unificados de organismos de Salud, Seguridad y la Procuración, los suicidios se encuentran por encima de los homicidios y de las muertes derivadas de accidentes viales, convirtiéndose en una de las principales causas de muertes violentas dentro del Departamento Judicial La Plata.
Los registros señalan además un fuerte impacto entre varones jóvenes y adultos en edad laboral, una franja en la que los especialistas advierten sobre la necesidad de detectar tempranamente situaciones de aislamiento, angustia y pérdida de proyectos personales.
A nivel bonaerense, las estadísticas muestran que aproximadamente el 78% de las víctimas son varones, mientras que históricamente una de las franjas de mayor incidencia se ubica entre los 20 y los 34 años.
Para el médico psiquiatra Hernán Alessandria, presidente del capítulo de Suicidología de la APSA, los números también obligan a revisar determinados patrones culturales vinculados con la manera en que los hombres enfrentan el sufrimiento.
“Seguimos educando a muchos hombres para resistir solos, no pedir ayuda y ocultar el sufrimiento”, sostuvo el especialista.
A esa problemática se agregan factores sociales y económicos como la pérdida del empleo, la precarización laboral, las deudas y el deterioro de los vínculos. Situaciones que no solo afectan la estabilidad económica, sino también las rutinas, los proyectos y las redes de pertenencia.
Una problemática prevenible
La sucesión de casos registrada en La Plata vuelve a dejar expuesta una realidad que muchas veces permanece en silencio. El suicidio es una problemática multicausal y prevenible, por lo que los especialistas remarcan la importancia de detectar señales de alarma, hablar sobre el sufrimiento y facilitar el acceso a redes de asistencia.
Más allá de las investigaciones judiciales que deberán establecer qué ocurrió en cada uno de los casos, la seguidilla también plantea un desafío para la comunidad: fortalecer los espacios de escucha y contención antes de que una situación de crisis termine en una tragedia.
Si vos o alguien cercano está atravesando una crisis o tiene pensamientos suicidas, podés comunicarte con el Centro de Asistencia al Suicida: 0800 345 1435.
Datos a nivel país
Un reciente informe elaborado por el Observatorio de Política Criminal -presentado en la sede de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH)- puso la lupa sobre un crecimiento vertiginoso del suicidio en la Argentina, revelando que el fenómeno no solo marca un récord histórico, sino que desplazó a los siniestros viales como primera causa de mortalidad en adolescentes y jóvenes.
El documento, titulado ”Cuando matarse aparece como una opción en la Argentina” y coordinado por el director del observatorio, Ariel Larroude, analizó datos oficiales desde 2017 hasta 2025.
Los números expuestos grafican una curva en constante ascenso: mientras que en 2017 se registraron 3.304 muertes por esta causa (8,2 cada 100.000 habitantes), la cifra trepó a 5.209 casos el año pasado, elevando la tasa a 11,8 suicidios consumados por cada 100.000 habitantes (tomando a población de cinco años en adelante).
Esta magnitud posiciona a la Argentina en el segundo lugar con las tasas más altas de la región sudamericana, por detrás de Uruguay y antes que Chile. Según detalló el autor del informe -basado en el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC)-, el país experimenta un promedio de 14 casos por día, lo que equivale a una vida perdida cada dos horas.
La heterogeneidad de los registros a lo largo del país muestra disparidades según las provincias, con tasas que oscilan entre los 6,5 y los 20,8 casos cada 100.000 habitantes. Sin embargo, el peso de la Provincia de Buenos Aires resulta determinante: en 2025 concentró 1.977 hechos, lo que representa el 38% del total nacional. Detrás se ubicaron Santa Fe (461), Córdoba (371) y Entre Ríos (288).